Bajo los arcos antiguos, la procesión avanza en silencio. Los niños caminan despacio mientras un rayo de luz, que atraviesa la penumbra y cae en diagonal, los convierte en pequeñas apariciones. Vestidos de encajes blancos y de una fe que todavía no comprenden, avanzan entre las columnas infinitas.
El metal de la cruz está brillando, y contemplando la escena uno siente que el silencio que reina no es vacío: es una promesa de algo de lo que solamente los encapuchados, que parecen sombras que aprendieron a rezar, son conscientes. Ellos saben que en este momento todo murmura: la historia, las culpas, las esperanzas, y que en este instante suspendido, la infancia y lo eterno caminan al mismo paso.
- Hermandad del Huerto (Mezquita Catedral de Córdoba).
SONY, ILCE-7M2, FE 28-70mm F3.5-5.6 OSS, 28.0 mm, 3.5, 1/160, 6400